Probablemente, una de las lecciones que más veces he escuchado desde que entré en esta industria, aunque es igualmente válida para cualquier aspecto de la vida en general es:

Define tus RAZONES/MOTIVOS/POR QUÉS/METAS…

Me da igual como lo quieras llamar, en definitiva se trata de lo mismo.
Lo más “irónico” de todo es que, al mismo tiempo que es la lección más escuchada, es probablemente también una de las más ignoradas, cuando sin ellas hasta la vida misma carece de sentido. Me explico:

¿Alguna vez te has parado a pensar que es lo primero que haces antes de salir de casa? Unos dirán que vestirse, asearse… pero, ¡NO!
Lo primero que haces antes de salir de casa es tener un ¡POR QUÉ!, o acaso te echas a la calle y una vez estás en ella te paras a pensar… y ahora…¿dónde voy?

Me he encontrado con muchas personas en estos años que comienzan proyectos y al poco tiempo los abandonan, o que en el momento en que las cosas se ponen un poco complicadas, tiran la toalla alegando que tal o cuál empresa o producto no funcionan. En la mayoría de los casos, son personas que no tienen claras las motivaciones que les llevaron a comenzar dichos proyectos.
Te digo más aún, si existe algún “truco” para motivar a las personas de tu equipo, éste no es otro que conocer los sueños y metas de tu gente. De este modo, en los momentos en los que les ves dudar de su futuro, en el
proyecto o de sí mismos, recuérdales que fue lo que les animó a comenzar en su momento; recuérdales sus ¡POR QUÉS!

Alguien sabio dijo una vez:

Cuando tu POR QUÉ está claro, el CÓMO aparece por sí sólo”.

Hay muchas lecturas que te podría recomendar para ayudarte en esta labor de introspección personal para descubrir tus motores, pero una de las más sencillas y directas es:

7 Estrategias para alcanzar riqueza y felicidad de Jim Rohn.

Parece una labor muy simple. Coger papel y bolígrafo y comenzar a redactar una lista interminable de metas que desearías alcanzar en tu vida, y no me refiero sólo a metas materiales. Sin embargo, la mayoría de personas no le dan importancia y nunca se ponen a ello, aún cuando está demostrado que más del 80% de las personas que alcanzan lo que desean, previamente lo habían puesto por escrito. Siendo así, ¿por qué la mayoría no lo hace?
La respuesta es un poco triste, pero muy real. La sociedad no está diseñada para enseñar a la gente a soñar, y aún menos soñar en grande.
Desde pequeños, nos programan para adecuar nuestra vida en función de lo que nos podemos permitir, y no en función de lo que realmente deseamos para nosotros.
En esa programación influyen desde nuestros propios padres, pasando por el colegio, instituto, universidad, amigos, entorno laboral… En resumen, casi todo lo que nos rodea desde que nacemos.
Y de hecho, es tan intensa toda esa influencia que recibimos, y durante tantos años, que cuando eres adulto y te enfrentas al ejercicio de hacer una larga lista de metas, te das cuenta que poner simplemente 10 cosas, a una gran mayoría de las personas, les cuesta horrores. En primer lugar porque no saben ni lo que quieren, y para terminar, porque su subconsciente programado les hace sentirse ridículos en dicha tarea, pues ni ellos mismos creen que algo de esa lista pueda hacerse realidad.

Con los años vamos perdiendo la capacidad de soñar. La buena noticia es que esto no es irreversible, pero exige perseverancia y un deseo profundo de cambio personal.

Del mismo modo que muchas personas planifican sus vacaciones al minuto con meses de antelación, deberíamos con más ahínco aún diseñar nuestras vidas, “día a día”, como diría Rambo, jejeje.

Podríamos llenar páginas enteras sobre las repercusiones positivas de emprender este camino.

Tal vez una de las consecuencias más atractivas de éste ejercicio, es que al término del mismo, te conocerás un poquito mejor a ti mismo, tus anhelos, tus ambiciones…

Te animo a que no dejes para otro momento el hacer una lista tan larga como te sea posible de sueños, metas y objetivos.

Si no eres capaz de rellenar unas 50 en un máximo de 10 minutos, déjame decirte que tu capacidad para soñar está un poco oxidada… Pero, ¡ponte a ello, tiene solución!

¡Ah!, y aunque lo podrás leer en muchos textos que versan sobre este tema, un consejo: al hacer la lista, por favor, sueña en grande. Imagina que tienes un cheque en blanco, o que tu lista está pagada de antemano por Amancio Ortega. Me da igual como lo hagas, pero no te limites al desarrollarla por factores económicos o de cualquier otra índole. Vuélvete un poco niño, y sueña como cuando tenías 5 años y pensabas que podrías volar como Superman. Merecerá la pena, te lo prometo.

en_GBEnglish (UK)
es_ESEspañol de_DE_formalDeutsch (Sie) ru_RUРусский zh_CN简体中文 en_GBEnglish (UK)

Log in with your credentials

or    

Forgot your details?

Create Account